Mishki shimi rimaykuna: muestra de poesía kichwa contemporánea

Pechoamarillo, Kitu © Yana Lema

Comentarios, compilación, y fotografías por Yana Lucila Lema


Cuanto más nos alejamos de la vida 

más nos aferramos a ella

cuanto más dioses están muriendo

 más queremos escribir sobre ellos


Cuando hablamos de poesía en nuestra lengua, me refiero al runa shimi o kichwa, siento que la palabra poesía se queda corta para abarcar todo lo que es poesía en lo cotidiano y en lo festivo. Y digo corta porque para los pueblos ancestrales la poesía no se trata solo de versos escritos alfabéticamente en el papel.


Lejos de idealizar la cultura kichwa, sus formas estéticas y comunicativas, quiero señalar que he podido encontrar en sus rituales, cantos, danzas y en su hablar cotidiano mucha poesía, que percibo se hace, se deshace y se recrea colectivamente. 


Entonces diré que la poesía kichwa contemporánea, de escritura alfabética, es solo uno de los recursos, hecho nuestro, para contar bonito sobre nuestra memoria ancestral y nuestra memoria presente.


Queremos decir, por ejemplo, que entre la tecnología de la escritura y el frenesí de la modernidad aún seguimos estando, y que también nos hemos encontrado de frente con la muerte en esta dimensión porque muchas nacionalidades han perdido seres humanos en esta emergencia. 


Muchos se han adelantado en medio de esta crisis venida precisamente porque hemos estado perdiendo a otros seres vivos, y con ellos sus nombres, sus lenguajes, sus formas, en definitiva su necesaria presencia para la armonía de la vida y la riqueza del lenguaje.


Por eso digo que cuanto más nos alejamos de la vida más nos aferramos a ella, cuanto más dioses están muriendo, más pretendemos escribir sobre ellos.


Así, la palabra poética kichwa nos convoca entonces al no olvido, a tener presente estas otras formas de vida, de saberes, de estéticas y sensibilidades.


Mishki shimi rimaykuna Voces de palabra dulce, muestra de poesía kichwa contemporánea, devela esas voces que pretenden derribar fronteras para hacernos presente, para resistir, para seguir estando. 


He aquí la otra resistencia, la resistencia literaria forjada desde voces diversas, con estilos diferentes, tejidas desde el autoaprendizaje, desde la escucha de las palabras antiguas, pero sobre todo llena de búsquedas.


Los textos que compartiré a continuación están incluidos en algunas antologías de poesía de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, publicadas entre el 2011 al 2016, y otros son colaboraciones de sus creadores para este trabajo, a quienes agradezco por su amistad y confianza. 


Esta muestra contiene dos momentos que a mi parecer pueden ayudar a entender la poesía kichwa y sus márgenes. 


Ozogoche-Chimborazo © Yana Lema

PRIMERA PARTE



La primera parte está más relacionada con autores que aparecieron en la década de 1980, junto con las álgidas luchas reivindicativas y los que se visibilizaron a mediados y finales de 1990, y posteriormente. 


Según conversaciones personales sé que casi todos escribieron para sí mismos, sin intenciones de publicar o hacer de la escritura una profesión, sino más bien por afición personal, complementaria a sus labores profesionales. Podría decirse que nos conocemos o les conozco porque hemos compartido espacios poéticos “informales”. 


Son creadores que se refieren fuertemente a la reivindicación de la memoria, de la sabiduría ancestral, de la cosmovisión, de las luchas reivindicativas del movimiento indígena, y que tuvieron o tienen lazos muy cercanos al espacio rural, aunque no se pueda generalizar.


Algunos son maestros bilingües y escriben en kichwa con traducción al castellano con el fin de reivindicar el valor de una lengua de la cual históricamente se puso en duda su valor literario. Son memorias, palabras, sonidos, sensibilidades guardadas, pero también ocultadas y rechazadas.


El referente más importante de esta época es el poeta kichwa de Otavalo, Ariruma Kowii, quien escribe su primera obra Mutsutsurini (1988), solo en kichwa como señal de resistencia a la desaparición de la lengua. Posteriormente sus obras publicadas son en kichwa y castellano. Paralelamente están los demás creadores que no han publicado obras personales pero que aparecen en antologías, con textos bilingües. Entre ellos están: 


Tayta Chimborazo © Yana Lema


Aurora Chinlle, Kichwa Puruwá 

(Kichwa Chimborazo)


Lorenza Abemañay


Patsak, patsak watayantami

kanpak shutika yawarpi.

Kanpak sinchi yuyaywanmi

warmikuna kawsarinchik.


Mama Lorenza, atik Lorenza

shilshiwan willak, atik warmi

wasinpi yuyayta tarpuk mama

wawanta yachachik mama. 


Tsalakunapak millashka

runakunapak kuyashka.

Warmikunapak yuyarishka

wawakunapak yachashka


Guamote kinkrikunapi 

silsilwan willarkanki

Lorenza Peña warmiwan

runakunata hatarichirkanki.


Sinchi sinchita kaparishpa

mallku shina pawarkanki.

Chaymantami allpayuk kanchik

Shinami kishpirirkanchik.


Waranka pusak patsak kimsapi

Jacinta Juárez, Margarita Pantoja

Baltazara Chuisa warmikunawanmi



Chinkarirkanki mama Lorenza


Con tus conocimientos

emprendemos las mujeres 

Cientos de años mancilladas

hoy tenemos libertad. 

Victoriosa mama Lorenza

Avisabas a toda la familia

Con garrucha *  en mano 

Instruías a todo infante. 

Los colonos te odiaban

Los indios te admiraban

Los niños están pendientes

Las mujeres te envidiamos.

Por las laderas de Guamote

Al son de inmensa garrucha

Con Lorenza Peña a tu derecha

Dirigiste a diez mil runakuna. **

Con tus gritos “sublevemos”

Volabas como el sinchi mallku ***

Para recuperar nuestras tierras

Nuestra dignidad infamada.

El motín de 1803, acabó con tu imagen

con mama Jacinta Juárez

Margarita Pantoja y Baltazara Chiuza

les magullaron por amparo a warmikuna. ****


* Garrucha: objeto que servía para castigar a los indígenas.

** Runakuna: significa seres humanos, sin embargo se puede entender y se usa como persona originaria, dicho desde los mismos pueblos kichwas.

*** Sinchi Mallku: poderoso cóndor. 

**** Warmikuna: mujeres. 



Mama Cotopaxi © Yana Lema


Lourdes Llasag, Kichwa Panzaleo

(Cotopaxi Kichwa)


Ushushiku


Amapola sisashina, kanpak samita kuyani

Nayana chirlilla yakushina, tuykunapak kawsaypak

Guzhul muyuntitak yaku ukuta purik

Enamorada tukuy ruraykunapi

Laglag mana tamyashpaka chakishkakanki

Anchuchik, ñuka nanayta apak.


Ñutita


Amor, como la flor de amapola, amo tu olor

natural del agua cristalina, vital para la vida

gira, gira sin cansarte, alrededor del mundo

enamorada de las cosas que haces

lenta como la lluvia de la tarde

aire que calma mi dolor.


Candongas Saraguaro © Yana Lema


Luiza Gualan

(Saraguro Kichwa)



Sinchi warmi *


Warmi allpa maki, nina shunkuku,

allpapachata chuchuchik wachak mama,

hatun mamakunapak ñawpa rimay.

Shimikunaka, kikinpak takipi wakaypipash mana wañun,

achikyachik kishpirichiy muskuykuna.

Sara chukirawapash sisa warmi,

muskuyta awak.

Kikinpak hatun taytakuna tarpuna allpamamaka,

kishpirishka rikcharishka warmimi mañakun.


Mujer manos de tierra, corazón de fuego,

leche materna que amamanta al mundo,

lenguaje ancestral de las abuelas.

En tu canto y tu llanto las voces no se apagan, 

sueños de luz y libertad.

Mujer flor de maíz y chukirawa, **

tejedora de sueños.

La tierra que cultivaron tus abuelos,

está reclamando aquella warmi libre y despierta.


* Sinchi Warmi: mujer fuerte. 

** Chukirawa: flor del páramo. 


Tayta Imbabura © Yana Lema


Segundo Wiñachi

(Kichwa Otavalo)


Malkuta  tapuy


Ninan malku huchapash kachun kay tapuykunamanta kishpichiwanki

Pita kay allpa mamapika kanta puntaka sarurka kawsarka

Pita kay yakutaka kararka pimantata kay sara muyuka mirarishka

Pita kay kwychitaka shuyushka imamantata kay yawarka tukushka

Pita kay wayusakunataka apamurka maymantata shamurka

Pita kay urkukunataka wasichishka chukllamanta kushni llukshikshna kushninahun

Imashpata kay  walunyashka yakutaka yawar kucha nin  

Imashpata kay waykukunaka ninan haka tukushka

Imashpata kay pukyuka  larkamanta pakcha  tukushpa kawsashna Kallpahun maymanta rihun maypita chinkarin maypita tukurin

kanmi shimi millmalla huntashka mishukuna wanchinkapa maskanahukpipash sinkapi satishpa pakawashkanki kishpichiwashkanki

kanmi yachanhi imashna kay allpa mama kallaripi kashkamanta imashna unkuchishpa tukurinahunchimantapash

ninan malku nara chinkarispallata kampa pakashpa wakaychishka yachaykunata ushaykunata willachiwanki ñukapash shamuk wiñay wawakunaman willachinkapa

kan chinkarikpika pita tapuytapash ñana ushashachu

ñuka kawsaywan chinkarishpa kanshnallatachu hawa pachaman

pawashpa kawsankapa rina kani imata nishpami tapuni

ninan  Malku


Pregunta al cóndor


Poderoso cóndor así sea un pecado discúlpame por estas preguntas

¿Quién antes que tú ha pisado ha vivido en esta tierra?

¿Quién ha regalado este manantial de agua?

¿Quién creó este grano originario llamado maíz?

¿Quién ha diseñado este arco iris?

¿Quién ha hecho esta sangre? 

¿Quién ha construido estas montañas tipo chozas humeando fumarolas?

¿Quién ha traído de dónde vienen estas ratas cuál es su origen?

¿Por qué esta laguna es llamada Yawar cocha?

¿Por qué estas quebradas son tan profundas?

¿Por qué este río es una corriente viva?

Hecho una cascada flotante

¿Para dónde va en donde se pierde cuál es su fin?

Poderoso cóndor tu nariz fue mi refugio

Cuando los barbudos me buscaban para aniquilarme

Solamente tú sabes cómo fue la creación

¿Y por qué ahora estamos enfermos en la peste de esmog?

¡Oh poderoso cóndor¡ Antes de tu extinción  

Cuéntame tus secretos que tienes reservados

De tu sabiduría de tu poder

Para así poder transmitir a mi futura generación

Si tú te pierdes ya no tendré a quien preguntarle

Cuándo yo me muera acaso me iré al celeste infinito

Donde muchos seres vivos viven volando como tú.


Tayta Chimborazo © Yana Lema


Rasu Paza

(Kichwa Puruwá)


Pachamamapa sisa


Maykan chikan chirimuyupa ñawpa pachapichari kanpa rimaytaka uyarkani.

Maykan kullkishina, rasushina  allimanta rikuk Mama Pachapichari kanpa ñawikunataka rikurkani.

Maykan waranka watakunachari kashka kanka.

Maypitak karkanki, maypi. Imatak karkankiyari, waranka wata ñawpaka.


Ñukaka kan armachun, kan upyachun, chuya achik yakumi karkani.

Allimantami tukuy churana illaklla ñuka kayman shamuk karkanki.

Ñuka kay, kallpakuk mayuman rishpami armak karkanki.

Kipaka ishkay makiwan hapishpami upyawak karkanki.

Kanka, ñuka kanpa tukuy ukuktapash, ukkutapashmi riksichun sakiklla karkanki.

Chay kipaka, kanpa ñutuklla ukkupa, munaypa milkim ñukapi llutarishpa sakirik karka.


Chaymanta pachami kanpa rupak sumaymana chuchukunapash

ñukapa kisha tukurkakuna.

Ñukapa kawsaytapish punchan punchanmi

kanpa yura mallkiwan awashpa rik karkanki.

Kanpa aychaka wiñayta mana wañunchu, shamurayakunllami.

Kunanpash, ñawpamanta shamushpami kutin kaypi kanki, ñukapa karawan, ñukantin.


* Milki: perfume


Flor de la madre naturaleza


¿En cuál de los tiempos remotos de chirimoya escuché tu voz?

¿En qué tiempo, tal vez, conocí tu rostro cuando la Madre Cosmos se estaba deslizando lentamente como la plata, como la nieve?

¿Hace cuánto habrá sido?

¡Dónde estabas, dónde! ¿Qué eras hace miles de años?


Yo, para que tú bebas, para que tú te bañes, era el agua transparente.

Lentamente te venías hacia mí sin atavío.

Te bañabas en el río torrentoso que era yo.

Luego me saciabas aferrándote con las dos manos.

Tú, con insistencia me dejabas que yo conociera tu cuerpo y tu esencia.

Luego se quedaba adherido a mí tu perfume suave y delicioso.


Desde entonces tus hermosos y cálidos senos

se hicieron mi morada.

Mi vida iba tejiendo día tras día

con las ramas de tu árbol.

Tu carne no se muere nunca, vuelve una y otra vez.

Hoy también, llegaste desde el tiempo infinito y estás presente, pegada a mi piel, tú y yo juntos.


Saraguro Tupu © Yana Lema


Inti Cartuche

(Kichwa Saraguro)


Akapana


Akapanami kanika

urmamunilla shina yarin

maykan kucha chaskichun illanmi.


Rasuyachik wayratami uyani

wiksataka kushikuywan shiktachikta rikuni.


Shina kakpika ñukaka,

–urkupak churi,

waykukunapak wawa kashpa–


shuk ñawpa kacharpayakuta,

chushak kayta

allpakuyuyta kinkurik suni asiriyta

runtu kachun nishka shututapish uyachini.


Wayra, imapaktak pukumuwankillayari,

akapana muyutaka ñuka ukupimi ña charinika.

Uyariway!

chakishka panka shinami urmamuni

ñawpakawsaywan may hukushkami kanika.


Tormenta


Tormenta soy

y parece que caigo directo

no hay laguna que me reciba.


Escucho el viento congelarme

agrietarme el vientre con alegría.


Mientras yo,

–hijo de la montaña,

nieto de las quebradas–

silbo una despedida tan antigua

un sin-ser

una larga sonrisa curvando el terremoto

una gota lanzada a ser granizo.


¿Para qué soplas, viento,

si ya llevo dentro la semilla de la tormenta?


¡Escucha!

caigo como hoja seca

pero estoy tan mojado de historia.



Pingul – Árbol Lechero © Yana Lema

SEGUNDA PARTE


En un segundo momento, están los autores más jóvenes, quienes con sus miradas hacia los poetas anteriores o solo por la necesidad personal, o por estar ligados a las organizaciones y sus proceso de lucha se interesan por la escritura. 


Muchos de ellos son estudiantes o profesionales en distintas ramas, quienes igual que los más mayores complementan sus actividades profesionales con la creación poética, por lo tanto no tienen una producción literaria regular, tampoco tienen publicaciones personales, pero aparecen en antologías de poetas de las nacionalidades o pueblos. 


Algunos de ellos han cuestionado lo que llaman el manejo de una “visión romántica” de la realidad kichwa actual. Por ello, poetizan la cotidianidad desde el aquí y el ahora, hablan sobre las contradicciones y los problemas que viven en sus espacios territoriales o en la desterritorialización. 


Más cercanos a los espacios urbanos, escriben en bilingüe o solo en español, ya que no aprendieron la lengua, o tienen dificultad para escribir o leer en la misma, sin embargo, en sus versos insertan elementos, figuras, significados y palabras kichwas, lo que le otorga particularidad frente a las estéticas dominantes.  Entre ellos están:


Mama Cotacachi © Yana Lema


Diana Gualapuro

(Kichwa Otavalo)


Kushikuy


Pachamamaka ashka tullpukunata rikuchin

pachaka ashka wiwakunata charin

shinapash hatun yayakunapak ñawpapi tushun

raymitaka rundador nishkawan ruranmi

shinapash kushikuymanta kurishina rikurinchik

shinapash fawanakunchik pachata takarinkapak 

ña fuyuman chayashpa

lukanchik shunku kushikurka

fuyuka pampalla yuraklla

mana ima

yaku shinchiyashkashnalla rikurin


Felicidad


Mundo de colores

mundo lleno de animales hermosos.

Bailando junto a mis padres y abuelos

haciendo fiestas con rondadores.

Que brillamos de alegría

saltamos hasta tocar el cielo.

Cuando finalmente llegamos a las nubes

esponjado, tan blanca como el hielo

sentimos que nuestros corazones laten 

algo que ingenuamente

aparece de la nada.


Imbabura © Yana Lema


Achik Lema

(Kichwa Otavalo)


Chinkachishkanchik


Inti tayta sakinchi

killa mamata piñarinchik

Pacha mamata kunkanchik

Shina rurashpapsh

Paykunamanta kawshkinchik (…)


Aquello que perdimos


Desistimos al sol

Renegamos a la luna 

Olvidamos a la Pachamama

A pesar de todo

Por ellos vivimos (…)


Otavalo © Yana Lema


Yolanda Pazmiño

(Kichwa Otavalo)


Warmi puncha


Ima punchapash kachun,

Awaki, inti puncha kankachari

Mana kashpaka Chaska puncha kashkanka

Hatun katuna ukupi runakuna rinakun, chayamukun

Shuk kari shayarishka runa, kunkullinawan

Chakata wityanapi shayarishka

Tawka runakunapi pantarikun

“shumak puncha Warmi”, shina uyarin

Chay pachapa, chay runaka karilla rikurin

Warmikunata puka sikunata karakun

Shuk sumak puncha kan: pusak pawkar puncha..

Kutin chay kuskata yallini

Mana pipash rikuwanchu

Warmi kani, shinapash chay runaka

mana asirinchu, mana sisakunata karawanchu, mana kushi puncha niwanchu.

Ñuka anaku, ñuka pachallina, ñuka wallkakuna mana rikuchun sakinchu.

Mana pipash rikunchu, chay runaka sisakunata

Asirikunata, rimaykuna wakaychikun.

Warmi kani, warmi puncha kan,

Kay punchaka sisakunawan raymita ruran, shinallatak runa warmikunata anchuchishpa.

Kay pachamanta mana kashpachari.

Ñuka runa kashkamanta mana sisata chaskinichu.

Shina pusak pawkar punchata yuyarini.

Shinapash   anakushka, pachallinashka, wallka churakushka.


Día de la mujer


Parecía un día cualquiera,

pudo haber sido un lunes, un domingo

o quizás un viernes.

Las personas van y vienen en el centro comercial.

De pronto un hombre de traje y corbatín

apostado en la subida de la escalera,

interrumpe el trajín.

“Feliz día de la mujer” escucho decir,

al tiempo, aquel hombre ataviado para el efecto,

ofrece flores rojas a las mujeres.

-Es un día especial: 8 de Marzo-

Cruzo una y otra vez por el lugar,

nadie me ve.

Soy mujer, pero el hombre de corbatín,

no sonríe, no me ofrece flores, no me felicita.

Mi anaco, mi pachallina, mis wallkas, *

me hacen invisible.

Nadie me ve, el hombre del corbatín ahorra sus rosas,

sus sonrisas, sus palabras.

Soy mujer, es el día de la mujer,

se celebra este día con flores y exclusión.

Como si no perteneciese a este espacio.

Mi ser no merece una flor.

Así recuerdo el 8 de marzo,

eso sí, con pachallina, anaco y mis wallkas.

* Anaco: vestido de la mujer kichwa. Pachallina: prenda que cubre los hombros de la mujer kichwa. Wallkas: Collares de la mujer kichwa. 


Kullki (“aretes”) Kayambi © Yana Lema


Jenny Chicaiza

(Kichwa Kayambi)


Cuerpo-semilla


Venimos del silencio de la tierra, a la que volveremos.

Nacimos de sus entrañas profundas,

incubados con la humedad de la lluvia y los ríos.

Semillas fecundas somos.


Venimos de la brasa, del aire que calma,

el fuego es nuestro abuelo, nuestra madre la tierra.

El agua y el aire, son nuestro ayllu,

de ahí venimos, hacia allá volveremos


Nuestro cuerpo es semilla.

Resurgimos, atravesamos ciclos y no morimos.

Somos granos fértiles de cosecha abundante,

los elementos nos habitan, así vivimos. 


Ñakchasisa © Yana Lema


Inkarri Kowii

(Kichwa Otavalo)


Runa


Tengo ganas de volver

A mis raíces,

De volver a mi madre,

Ya no quiero ser su hijo

Quiero ser parte de ella,

Quiero ser parte de mí 

Madre ultrajada y maltratada,

Quiero sentir su dolor y sufrimiento

Necesito volver a ser tierra,

A alimentarme del sol y 

La lluvia,

De ver la luna todas las noches,

Necesito dejar de ser humano,

Y convertirme en el todo

Y la nada,

En lo subjetivo de la 

Existencia,

Quiero ser lágrimas de la tierra

Quiero ser el llanto de mí

Madre,

Quiero ser lo que soy,

El ser del mito,

El del comienzo

De la historia,

Quiero ser, 

Quiero ser runa…


Purakilla © Yana Lema


CIERRE


Desde diversas realidades y diferentes generaciones el acto de escribir en un idioma minorizado, o el solo acto de escribir desde nosotros sigue siendo un acto de sensibilidad individual, pero también un acto político colectivo.


Si bien es cierto, que en esta poesía constan las formas poéticas hispanas, estás llevan así mismo, elementos propios de la lengua, mismas que se van recordando, redescubriendo y reinventando en el acto de la escritura. 


La cultura kichwa tiene una rica tradición poética que las mismas características de la lengua le otorgan, no en vano el kichwa/quechua es considerado, por algunos estudiosos, como uno de los idiomas más dulces del mundo.  


Si bien es cierto aún nos falta aprovechar esas bondades lingüísticas, y propender a una producción poética más abundante, la poesía kichwa contemporánea, a mi criterio, posee ya una identidad territorial y simbólica, relacionada con su cosmovisión y su realidad histórica, ligada fuertemente al activismo político en defensa de la memoria, la cultura, el territorio y el idioma. Su mirada va desde la ancestralidad hasta la actualidad. 


En definitiva, la producción poética kichwa no es homogénea ni en las formas estéticas, ni en los contenidos, ni en la calidad literaria, más aún si hablamos de la traducción o la auto traducción, donde muchos creadores encuentran fuertes dificultades.   


Igualmente es importante mencionar que no todos los creadores aparecen en esta muestra por diferentes motivos. Y debo decir que lamentablemente la producción literaria de la mayoría es esporádica. En todo caso, es alentador para mí señalar que hay varias mujeres y jóvenes kichwa que están escribiendo, y quizá asumiendo la responsabilidad colectiva de contribuir desde el arte, desde la literatura a la continuidad como pueblos y nacionalidades. 


Sobre Yana Lucila Lema



Yana Lucila Lema (1974) es comunicadora social con especialidad en televisión de la Universidad Central del Ecuador. También estudió Creación Literaria e hizo una Maestría en Ciencias Sociales con mención en Asuntos Indígenas en FLACSO. Obtuvo un diplomado en Periodismo Audiovisual en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí en Cuba. Ha colaborado en organizaciones indígenas como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonia Ecuatoriana (CONFENIAE) y La Confederación de pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (ECUARUNARI).


En su trabajo con la CONAIE realizó varios vídeos sobre el fortalecimiento de la identidad cultural de los pueblos y nacionalidades indígenas; uno de ellos, referente a la medicina tradicional, el cual fue ganador en el Festival de Cine y Vídeo de la Primeras Naciones de Abya Yala. Fue presentadora del noticiero en lengua kichwa, KICHWAPI, durante seis años y medio, en el canal nacional RTS. Como escritora, ha participado en el encuentro Internacional de Comunicadores Indígenas y de Escritores en Lenguas Indígenas (UNAM), el encuentro de la Asociación de Escritores en Lengua Indígena de México, y los Festivales de Poesía de Medellín y Bogotá (Colombia), entre otros. Su poesía ha sido incluida en el libro Las palabras pueden: Los escritores y la infancia (UNICEF), en la antología poética de los pueblos y las nacionalidades indígenas del Ecuador Ñaupa pachamanta purik rimaykuna / Antiguas palabras andantes (Casa de la Ecuatoriana 2016), y en el número especial de la revista Diálogo, “Los cinco puntos cardinales en la literatura indígena contemporánea” (DePaul University 2016). Actualmente trabaja como profesora en la Universidad de las Artes en Guayaquil.


Lea más sobre ella aquí: 6 poemas de Tamyawan Shamukupani / Con la lluvia estoy viviendo