3 poemas de shalan joudry

© Dan Froese

Poesía original © shalan joudry

Tradución del inglés © la autora y Sophie M. Lavoie

shalan joudry es una galardonada escritora mi’kmaw, narradora oral, productora de podcasts, baterista/cantante y ecologista. Gracias a su formación teatral, shalan ofrece las historias mi’kmaw a una nueva generación de oyentes, además de crear narraciones originales que siguen metodologías de narración indígenas. shalan ha publicado dos libros de poesía, Generations Re-merging (Gaspereau Press, 2014) y Waking Ground (Gaspereau Press, 2020).  Waking Ground fue preseleccionado para numerosos premios de poesía.  Su próximo libro, Kmitkinu (nuestra patria), es un poema en cinco partes que describe la necesidad de sanación comunitaria de las historias coloniales. Este poema se ha traducido 12 veces que se publicarán juntas en una tirada limitada de las editoriales Running the Goat Books y Broadsides. shalan vive con su familia en su comunidad de L’sitkuk (Bear River First Nation), Nueva Escocia, Canadá, donde está recuperando su lengua originaria.

El poema “Crecer de nuevo” es de Generations Re-merging (Generaciones Re-uniéndose). Los dos otros son de Waking Ground (Terreno del despertar). Las traducciones son una colaboración entre la autora y Sophie M. Lavoie.

Crecer de nuevo

después de una gran devastación

cuando el territorio canta su resurgimiento

es a veces la mala fortuna de la pícea roja

conocer dos mundos

haber nacido en un sistema

dónde cobijan los abedules de las canoas y los álamos temblones

dónde había sido roto o quemado

una orquesta de caídas y retoños

compitiendo por la luz

pero se entrelazaron bajo la tierra

todo era conocido

tenía su lugar

estas píceas rojas que sobrevivieron

dejaron caer ramas

se alzaron

crecieron más fuertes

todo fue renombrado

esparcido de nuevo entre los abetos y nosotros todavía enrojeciendo

así relata mi padre cuentos de aquella época

cuando ser mi’kmaw era un destino temible

ahora todo se ha vuelto húmedo

nuevos olores que nos anuncian el clima

hija, ¿quién intenta alcanzar la luz?

ya no nos importa la sombra, padre

aunque sé que él persiguió la luz

cuando no quedaba espacio

es a veces la mala fortuna de la pícea roja

el haber crecido en una tierra conocida

transitando hacia otra cosa

¿Dónde estaban en aquel entonces?

están recordando

cuando se bautizaron las alianzas

antes de que la guerra derramara el atlántico

llegando a nuestras costas para navegar

las barreras y las trincheras de la fe

los primeros estremecimientos crearon vínculos

ataron nudos, se escondieron niños y niñas 

mandaron francotiradores para rescatarse los unos a los otros

pero las décadas de conflicto cimbrearon las mentes

los dedos agotados 

de agarrar

llegaron a soltar

cuando fueron obligados a abandonar la tierra

en la que habían aprendido a enmarañarse

nos dejaron en la mira

solos

cuando no tuvimos dónde escondernos

acorralados en los montes rocosos, desterrados

y amputados de la costa y del territorio 

¿dónde estaban en aquel entonces?

cuando empezaron a volver, uno por uno

se les otorgó otras tierras para empezar de nuevo

las nuestras reducidas repetidamente

nuestras voces negadas

nuestros descendientes raptados

pero ¿dónde estaban en aquel entonces?

ahora que por fin estamos de pie

tejiendo las costuras de la posibilidad

reivindicando un sustento

devolviéndoles la voz a nuestros descendientes

aquí están

queriendo hacerse familia política, re-unidos

entonces muéstrennos lo que significa hacer co(m)unidad

quédense aquí cuando se acabe la nueva fan-farria

Ceremonia para el fin del día

cuando las garzas vuelan hacia casa al atardecer

subiendo con la última corriente de aire caliente

la ruta del río es larga y ardua

cuando las dificultades del vuelo han llegado a su límite  y se han atenuado

hazlo ya, quítate los ornamentos

observa tus manos mientras articulan el desvestir

una ceremonia del deshacer

cuelga tus vestidos con certeza

reconociendo cuántas generaciones sobrevivieron

y cómo hoy hiciste espacio

anda descalza hasta el samqwan

inhala con la fuerza de la gravedad

afloja los fragmentos atascados

donde nunca pensabas que sanarías

deja que tu aliento llegue a todos los lugares

los que no confiabas para respaldarte

sorbe agua de tus manos ahuecadas

póntela encima como una tormenta eléctrica

y exhala

tan lentamente que cada parte de ti se derrita

savia que vuelve al suelo

raíces que palpitan de sed

las garzas remueven sus plumas

doblan las alas

y descansan


~~~
samqwan, agua

Más sobre shalan joudry

Sobre la traductora

Sophie M. Lavoie es profesora del Departamento de cultura y estudios mediáticos de la Universidad de Nuevo Brunswick en Fredericton, Canadá, el territorio nunca rendido de los Wolastoqiyik, o malecitas. Enseña clases de lengua, literatura, cine y cultura. Su área de investigación académica es la literatura, las mujeres y el cambio social en América Latina, y ha publicado numerosos artículos académicos sobre el tema. Desde 2013, ha traducido y publicado 4 libros del español al inglés o al francés y 6 libros del inglés al francés, así como numerosos poemas, fragmentos y relatos para revistas literarias. También ha coeditado dos antologías de escritoras latino-canadienses (2017, 2020).  Forma parte del consejo editorial de la revista Candela Review y de la Revista Canadiense de Estudios Hispánicos, y es directora del equipo del Registro Creativo de la Asociación Canadiense de Hispanistas.

 Poesía original © shalan joudry

Traducción del inglés © Sophie M. Lavoie y la autora ~  Siwar Mayu, abril 2025

Animando Narrativas Cheroqui – Joseph Erb


Por Juan G. Sánchez Martínez

Si prefieres leer el PDF, click AQUÍ

A principios del siglo XXI, la animación no era la primera opción para los artistas indígenas. En realidad, cuando Joseph ᎧᎾᏘ Erb (Nación Cheroqui) condujo de Oklahoma a Filadelfia para realizar sus estudios de posgrado en Bellas Artes en la Universidad de Pensilvania, quería formarse en escultura. Sin embargo, unos días antes de su llegada, hubo un accidente en uno de los estudios y el programa que le interesaba fue cancelado. Como Erb no sabía exactamente qué hacer, algunos profesores le sugirieron animación. Mientras aprendía este nuevo arte, alguien le preguntó: “¿Por qué no intentas animar historias cheroqui?”. Esto fue a principios de la década de 2000, y esa pregunta abrió una puerta a través de la cual Joseph Erb ha refinado su estética sobre narrativas tradicionales, elevando la animación indígena a otro nivel. “The Beginning They Told / ᏗᏓᎴᏂᏍᎬ ᎤᏂᏃᎮᏓ” (“El comienzo que ellos narraron”) fue la primera animación cheroqui en tsalagi -la lengua cheroqui. Desde esa producción, Joseph Erb ha ampliado el uso de tsalagi en la tecnología, el cine y la educación. Actualmente, Erb enseña Narración Digital y Animación en la Universidad de Missouri.

En “The Beginning They Told / ᏗᏓᎴᏂᏍᎬ ᎤᏂᏃᎮᏓ” (“El comienzo que ellos narraron”), el Abuelo Castor, la Pequeña Escarabajo de Agua, y el Gran Zopilote trabajan más o menos juntos para crear lo que hoy llamamos en los Estados Unidos los Montes Apalaches y las Montañas Rocosas. No es solo el uso de tsalagi y su silabario lo que hace cheroqui a este corto animado, sino la forma en que los mayores-personajes hablan respetuosamente entre sí y se sienten cómodos con sus largos silencios. Además, en estas historias se comparten pequeños fragmentos de una cosmología propia, como la relevancia de los números 4 y 7, o las referencias a lugares específicos donde la comunidad cosecha plantas medicinales. Como explica Erb, no todos los públicos prestan atención a estos detalles, y la animación indígena, por ejemplo, a veces es catalogada como “ficción” o “mito” en los festivales de cine. Sin embargo, Erb prefiere llamar a su arte “narrativas tradicionales”, porque –como sugiere el título de ese primer corto animado– estas historias aún son contadas, vividas y seguidas por algunos miembros de la comunidad. En este sentido, estas animaciones no tratan sobre seres sobrenaturales, sino que son representaciones contemporáneas de historias –con múltiples versiones– que enseñan a caminar “de la manera correcta” (duyuktv, en tsalagi) aquí y ahora.

Cuando le preguntas a Joseph Erb sobre los desafíos de su quehacer, tiene muchas historias. La animación indígena no se trata solo de diseños y estética, sino también de tener las herramientas, los recursos y la tecnología adecuados. Por ejemplo, el software, la aplicación o el programa que se utiliza debe ofrecer el teclado con el silabario e incluir las fuentes adecuadas para representarlo. Esto requiere establecer relaciones con grandes empresas como Google, Apple o Microsoft. Una vez que tienes la tecnología, no se puede olvidar que la fuente del silabario tiene que ser aprobada en algún momento por la comunidad, ya que la versión digital (que vemos en este escrito por ejemplo) es diferente a la fuente de 1820 a la que están acostumbrados las generaciones de los mayores. Ahora, después de todas esas negociaciones –trabajo extra, por cierto– tanto con las empresas de tecnología como con la comunidad, digamos que ha llegado el momento de compartir tu trabajo. Si la voz en off de la animación está en tsalagi, entonces tú esperas que las personas que no hablan tsalagi se involucren con los subtítulos en español o inglés, lo que es una dificultad para ciertas audiencias. En esta encrucijada, el arte de Erb ha encontrado la forma adecuada de representar las narrativas cheroqui entre diversos códigos, canales y audiencias. Como me dijo Erb, los ancianos con los que trabajó en “The Beginning They Told / ᏗᏓᎴᏂᏍᎬ ᎤᏂᏃᎮᏓ” (“El comienzo que ellos narraron”) estaban realmente entusiasmados con la posibilidad de ver al Gran Zopilote representado por primera vez en este nuevo código. “Un par de mayores me motivaron a animarlo”, me dijo Erb riendo.

La primera animación de Joseph Erb con la que me topé fue “Mni Wiconi / Water is Life” (“El agua es vida”), una pieza “artivista” dedicada a los protectores del agua en la nación sioux Standing Rock. El gobernador de esa comunidad, David Archambault II, guía la animación con un mensaje claro en voz en off. Los uniformes negros sobre un horizonte rojo en el que las vallas rasgan el territorio se yuxtaponen a los búfalos rojos y negros que corren libres por las grandes praderas. ¿Cómo puede un artista representar adecuadamente el hecho de que 31 millones de búfalos fueron sacrificados en algún momento de la historia como una estratagema de los colonos? Montañas de calaveras blancas de búfalo llenan la pantalla para que la serpiente/tren –metáfora del progreso y el extractivismo en todo Abiayala– pueda cruzar. En lugar del ritmo de los cascos de los búfalos sobre la tierra, de repente solo podemos escuchar excavadoras. Todos los pueblos y todas las naciones, dirigidos por mujeres, protegerán el agua para las generaciones futuras. NO al oleoducto Dakota Access.

Cuando le pregunté a Joseph Erb sobre su visión para el futuro de la animación y el diseño indígenas, estaba entusiasmado con las posibilidades de indigenizar las “estructuras narrativas” con esos sabores únicos con los que el territorio y la comunidad pueden aderezar la creatividad. “Una estética robusta basada en el territorio” fue el consejo de Erb para los diseñadores más jóvenes. Uno de sus últimos proyectos es Trickster, una aplicación-videojuego para teléfonos en la que el jugador conduce la travesía de un joven que está rescatando palabras en tsalagi dentro de un bosque. Entre obstáculos y efectos visuales (digamos la corteza de un árbol tatuada con diseños precolombinos del estilo Mississippi, o el inframundo modelado con los diseños de las cestería tradicional), cada vez que el jugador toca una palabra, recibe como premio el privilegio de escuchar uno de los hermosos idiomas de los primeros pueblos de las montañas Apalaches, el tsalagi.

Trickster. Una una aplicación-videojuego gratuita creada por Joseph Erb

Más sobre animación Indígena y Joseph Erb

Sobre Juan G. Sánchez Martínez

Creció en Bakatá/Bogotá, en los Andes colombianos. Dedica tanto su escritura creativa como académica a las expresiones culturales y saberes indígenas de Abiayala. Coordina Siwar Mayu, un río de colibríes. Su libro de poesía, Altamar, recibió el Premio Nacional Universidad de Antioquia, Colombia, en 2016. Sus últimos trabajos: Bejuco (Poesía, 2021), Muyurina y el presente profundo (Pakarina/Hawansuyo, 2019); y “Cine, Literatura y Arte Contra el Extractivismo en América Latina”. Dialogo 22.1 (Universidad DePaul, 2019). Actualmente es profesor asociado de Lenguas y Literaturas, y Estudios Indígenas y Nativos Americanos en la Universidad de Carolina del Norte Asheville.


css.phpHosted by UNC Asheville and the Diversity Action Council